Als 3 anys,.... No fer-s'ho a sobre
Als 6 anys,.... Recordar el que vas fer durant el dia
Als 12 anys,... tenir molts amics
Als 18 anys,... tenir carnet de conduir
Als 20 anys,... tenir relaciones sexuales
Als 35 anys,... tenir molts calés
Als 50 anys,... tenir motíssims calés
Als 65 anys,... tenir relaciones sexuales
Als 70 anys,... tenir carnet de conduir
Als 75 anys,... tenir molts amics
Als 80 anys,... Recordar el que vas fer durant el dia
Als 85 anys,... No fer-s'ho a sobre
Quines coses... Les voltes que dona la vida!
dissabte, 2 de febrer del 2008
El publicista
Había un ciego sentado en un andén de París con una gorra a sus pies y un pedazo de madera escrita con tiza blanca:
"Por favor ayúdeme soy ciego".
Un publicista del área creativa que pasaba enfrente de él, paró y vió una pocas monedas en la gorra.
Sin pedir permiso, cogió el letrero, lo volteó, tomó la tiza, y escribió otro anuncio, volvió a colocar el pedazo de madera a los pies del ciego y se fué.
Al caer la tarde, el publicista volvió a pasar enfrente del ciego que pedia limosna.Su gorra, ahora, estaba llena de billetes y monedas.
El ciego reconoció las pisadas del publicista y le preguntó si habia sido él quien reescribiera el letrero, sobretodo queriendo saber lo que habia escrito.
El publicista respondió: "nada que no esté de acuerdo con su anuncio, pero con otras palabras" y sonriendo continuó su camino.
El ciego nunca supo lo que estaba escrito, pero su nuevo letrero decia:
"Hoy es primavera en París y yo no puedo verla".
"Por favor ayúdeme soy ciego".
Un publicista del área creativa que pasaba enfrente de él, paró y vió una pocas monedas en la gorra.
Sin pedir permiso, cogió el letrero, lo volteó, tomó la tiza, y escribió otro anuncio, volvió a colocar el pedazo de madera a los pies del ciego y se fué.
Al caer la tarde, el publicista volvió a pasar enfrente del ciego que pedia limosna.Su gorra, ahora, estaba llena de billetes y monedas.
El ciego reconoció las pisadas del publicista y le preguntó si habia sido él quien reescribiera el letrero, sobretodo queriendo saber lo que habia escrito.
El publicista respondió: "nada que no esté de acuerdo con su anuncio, pero con otras palabras" y sonriendo continuó su camino.
El ciego nunca supo lo que estaba escrito, pero su nuevo letrero decia:
"Hoy es primavera en París y yo no puedo verla".
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